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Al trabajar con macetas, especialmente aquellas personas que viven en departamentos, hay que preparar un sustrato formado por una mezcla bien homogénea: 50 por ciento de tierra y el resto de resaca y humus de lombriz. ¿Tierra sola? No es aconsejable; se compacta muchísimo y ante la falta de agua se seca y agrieta, asfixiando a la planta, mientras que el exceso de agua forma barro y la pudre.
Una vez armada la maceta, con el dedo o lapicera debe hacerse un agujero en la tierra para que las raíces del brote puedan entrar cómodas. Además de las mencionadas cinco horas diarias de sol, que pueden distribuirse entre la mañana y la tarde o durante un mismo lapso, un cuidado esencial de la planta es el riego. Este debe ser abundante, para que llegue desde la superficie al fondo de la maceta; entre una y otra hidratación hay que esperar que la tierra pierda toda la humedad, pero no que se vuelva una roca. La frecuencia será cada dos o tres días, según la época del año. Debe evitarse regar las hojas de la planta, ya que el centro desde el que nacen puede acumular agua y echarlas a perder.
Cualquier recipiente puede adaptarse para ser utilizado como maceta, sea de plástico o de barro, en tanto posea 25 centímetros de profundidad como mínimo y drenaje para permitir la salida del exceso de agua. El drenaje en una maceta es lo más importante para la conservación de la planta: si la perforación se encuentra en la base, la maceta debe estar elevada. En caso contrario, el drenaje debe ser lateral. Hay que tener en cuenta que si se siembran hortalizas en macetas, la cantidad de semillas que contiene un sobrecito está prevista para un metro cuadrado de superficie.
Las semillas vienen curadas, es decir tratadas con un producto químico (fungicida o insecticida) que la protege de hongos o insectos al entrar en contacto con el medio ambiente. Después del segundo o tercer cultivo, y sobre todo cuando se utilizó para sembrar distintas especies, es conveniente renovar o fertilizar la tierra. Esto es porque sus nutrientes se han lavado con el riego o con la lluvia.








