Cómo tener orgasmos eyaculatorios
Hay mujeres que tienen capacidad innata para eyacular. Otras pueden aprender a hacerlo. La eyaculación femenina puede resultar un atractivo extra para incrementar el placer, tanto de la mujer como del varón.
La estimulación del clítoris es esencial para tener orgasmos eyaculatorios. Si no es bien estimulado, no se produce la excitación necesaria para que las glándulas parauretrales se llenen de fluido. Igualmente es importante la estimulación del punto G, ya que se trata de una zona que influye directamente en estas glándulas, además de proporcionar orgasmos muy intensos.
A mayor excitación, mayor cantidad de producción de fluido. El secreto final para lograr orgasmos eyaculatorios es darle fuerza a las contracciones pélvicas. Realizar periódicas contracciones de los músculos vaginales los fortalece; una buena manera de ejercitarlos es contrayéndolos al orinar, cortando la orina varias veces y luego reanudando la micción.
Es probable que al principio no se vean resultados, pero con el correr del tiempo será posible lograr una eyaculación femenina. Eso sí: es mejor orinar antes de intentar este tipo de orgasmo, de manera que cuando llegue el momento del orgasmo, la vejiga esté libre y no se produzca el temor de expeler orina.
Tipos de orgasmos femeninos

Incluso en las mujeres que eyaculan con frecuencia, no todos los orgasmos presentan esta característica. De hecho, existen diferencias entre un y otro tipo de orgasmo.
ORGASMOS REGULARES
Presentan contracciones suaves a fuertes, duran aproximadamente un minuto y pueden repetirse de manera encadenada (orgasmos múltiples). Al concluir, brindan sensación de relajación y liberan tensiones.
ORGASMOS EYACULATORIOS
Las contracciones son profundas y rítmicas, con una duración mucho más prolongada. Los orgasmos pueden repetirse sucesivamente durante varios minutos. La fuerzo de las contracciones provoca la liberación potente del fluido. Tras estos orgasmos, por lo general la sensación es de absoluta relajación, combinada con una baja de la presión arterial y ligeros mareos.
Frigidez e impotencia sexual

La frigidez y la impotencia son problemas muy habituales, aunque poco mencionados en libros y medios al ser considerados por muchas sociedades, aún, como temas tabúes.
No hay que descartar la utilización de perfumes elaborados con aceites esenciales de rosas, ylang-ylang o sándalo, todos ellos con un fuerte contenido erótico. También, la preparación de un aceite de masaje para compartir con la pareja, compuesto por 6 gotas de aceites de rosa, sándalo e ylang-ylang en 50 ml de aceite base ligero.
De la misma manera, un baño aromático es una experiencia muy sensual. Preparar el terreno del amor con productos brindados por la aromaterapia devolverá las ganas de reconciliarse con el sexo.
Una advertencia: los aceites esenciales no deben entrar en contacto con el preservativo, ya que eliminan las acciones preventivas del látex.
La eyaculación femenina
Al igual que en el caso de los hombres, las mujeres también pueden eyacular. Se trata de un fenómeno poco frecuente que, sin embargo, cualquier mujer puede experimentar. Muchas veces se confunde con orina, pero se trata de un fluido parecido al semen que provoca orgasmos más intensos.
Aunque no es frecuente, la eyaculación femenina se da en muchos casos. Distintos estudios realizados dan cuenta de que un 40% de mujeres experimentó la liberación de un líquido durante un orgasmo por masturbación del clítoris; mientras un 82% tuvieron eyaculación por el estímulo del punto G, también durante la masturbación.
En la mayoría de los casos, estas mujeres creyeron que se habían orinado.
De hecho, muchas mujeres suelen detener la estimulación o pedir a sus parejas que no continúen cuando sienten que se están por orinar.
Lo hacen por vergüenza y se pierden así de la experiencia de experimentar una eyaculación. Otros estudios señalan que un 60% de mujeres expulsan un líquido durante el orgasmo. Sin embargo, en estos casos no se produce la presión típica de una eyaculación.


