Las primeras preguntas sobre sexo
Viernes, Julio 18, 2008
En los primeros interrogantes infantiles el niño hace una constatación de lo que observa. Se da cuenta de que el pene de su papá es grande y está rodeado de vello y el suyo es pequeño y lampiño: ¿alguna vez el mío será igual? es la preocupación que la curiosidad esconde.
También descubre que su hermanita no tiene pene, ignora que los órganos genitales de la mujer no son visibles, y se le ocurre que algo falta o fue cortado, por lo cual lo invade el lógico temor por la integridad del suyo.
Estos simples interrogantes deben contestarse con sencillez: tu pito es chico porque vos también lo sos, cuando crezcas va a ser igual al de papá, o el agujero por donde sale el pipí de tu hermanita no se ve a simple vista, hay que abrir las piernas para verlo o el pipí de los hombres sale por una abertura al final del pene y por eso se ve con facilidad.



Muchos padres tienen dificultades para encarar la educación sexual de sus hijos. Lo importante es responder con sinceridad, ya que un chico que posee capacidad para formular preguntas también la tiene para escuchar sus respuestas.



La mayoría de los hombres comienzan a preocuparse por el mal llamado envejecimiento sexual alrededor de los cuarenta años. Esto les sucede porque comparan su nivel de actividad con el que tenían a los veinte años.
Si usted creía, después de doblar el codo de los cuarenta, que el sexo era algo asi como un borroso recuerdo del pasado, mejor que vaya cambiando de opinión. A esta edad todavía se puede aprender a disfrutar de la sexualidad como el más travieso de los adolescentes.