Primero los ejercicios. Después los cuidados generales. Y en tercer lugar el calzado. Estas son las variables que toda persona debe considerar para mantener intacta la salud de sus pies.
¿Cuáles son los mejores zapatos? En principio, aquellos que se adapten a la forma de los pies, y que no los sometan a torturas, como compresiones, raspones o extraños esfuerzos musculares. En este sentido, se desaconsejan definitiva mente los zapatos de taco alto, aquellos con punteras diminutas, y de materiales sintéticos, como por ejemplo, plásticos.
Casualmente (o no tanto) los que más están de moda, o bien los más elegantes. Pero a no desesperar hoy también existen zapatos modernos y saludables al mismo tiempo. De hecho, la industria ortopédica ha evolucionado a tal punto, que muchas veces resulta imposible distinguir un calzado especial de uno convencional.
Usted puede elegir entre distintos tipos de calzados y suplementos para lograr que el pie esté más cómodo durante todo el día Para ello puede recurrir a:
• Línea de venta libre: disponibles en negocios, estos productos están preparados para reducir el dolor al mínimo, evitando molestias en la zona del arco y talón, y ofreciendo un soporte extra en calzado para caminar o correr.
• Calzado prefabricado: es elaborado por podólogos con materiales semiflexibles. Suelen recomendarse para evitar el dolor, callos persistentes y neuromas (la inflamación del nervio que está a la altura de la base del pie).
• Prescripciones ortopédicas: los modelos rígidos moldeados o a medida, pueden aconsejarse para aliviar dolores provocados por fasciitis.