
Combatir el sobrepeso va mucho más allá que ponerse a dieta e ir al gimnasio. Derrotar la enfermedad de la obesidad requiere un comprometido cambio en la vida del paciente.
Mucho se ha publicado sobre dietas, menúes y estratégicos tratamientos para adelgazar, pero cuando la gente pone en práctica estos consejos los logros son variables. Aunque mucho se dijo y se escribió acerca de cómo tratar la obesidad y el sobrepeso, poco se dice acerca de cómo se sienten los pacientes en tratamiento, de cuáles son las creencias que tienen sobre la evolución del peso y de cómo se sienten cuando sus expectativas se frustran.
Y a pesar de ser todo un tema, (el peso, la comida y la forma corporal) pocas veces se analiza lo que pasa con lo persona que está haciendo la experiencia de perder peso. Históricamente, se ha valorado la pérdida del peso corporal como único índice de éxito.
¿Quién no ha escuchado, alguna vez, acerca de recetas mágicas que logran descensos de peso espectaculares y cuanto más espectacular y más rápida es la pérdida, mejor parece ser el tratamiento? La población en general parece creer que para perder peso, solo hay dos caminos a seguir, estos son comer menos y hacer más ejercicios.
Pero, ¿qué sucede cuando todo se reduce o tan escasas posibilidades? ¿Genera en el paciente un sentimiento de éxito saber que “no tendrá que comer nada” para perder unos kilos? ¿Puede un individuo que tiene 20 o 30 kilos de más, tomar tan fácilmente lo decisión de ir a un gimnasio o salir a caminar media hora por día?
Ahora, ¿por qué se cree que un individuo, que tiene una conducta alimentaria y un estilo de vida que lo llevaron a cargar con un sobrepeso importante cambiará radicalmente y logrará adherir a una modalidad absolutamente contraría a la que tenía? ¿Qué nos hace pensar que mecanismos tan complicados como son los que hacen que una persona sea obesa, podrán transformarse casi instantáneamente, solo porque se pone a dieta?
Investigaciones acerca del metabolismo del cuerpo, sumadas a estudios sobre la genética ya los rasgos de personalidad inherentes a cada individuo, nos han ido mostrando a través del tiempo que manejar el peso corporal saludablemente, va mucho más allá de perder kilos o hacer una dieta. Actualmente la medicina ha dado un paso adelante en la comprensión de estos trastornos y es por ello que liderar un programa de tratamiento para lograr un peso adecuado incluye diferentes aspectos. Un tratamiento adecuado observará el cambio de hábitos alimentarios, la inclusión de actividad físico libre o reglamentada (depende del caso), modificación del estilo de vida y mediación según el paciente y el criterio médico.