Tenga fe para estar mejor y feliz

En términos de bienestar, la religión juega el papel más importante entre los ancianos y ayuda a la gente a enfrentarse con serenidad a las crisis que comúnmente suelen presentarse. Ante problemas como incapacidad física, divorcio o desempleo, entre otros, es posible reaccionar mejor y recuperar la felicidad (ser feliz) contando con el sostén de alguna creencia religiosa.
Esta ofrece apoyo social, esperanza a largo plazo y un sentido de la vida, además de motivar que la gente centre su atención en las necesidades ajenas. Como se habrá podido apreciar, el secreto de la felicidad no se esconde en reductos inaccesibles o alejados de las posibilidades humanas.
Alcanzarla no es tarea sencilla, desde luego, pero el éxito o el fracaso de este desafío tienen su raigambre en la postura particular que se adopte ante la vida y no en las dificultades que ésta manifiesta cotidianamente. Como dijo Bickerstaffe en alguna oportunidad: “Si me contento con poco, lo suficiente será un festín”.
Tome el control de su destino, crea
Un gran porcentaje de la gente que domina su vida y se siente satisfecha consigo misma tiene un positivo sentimiento de felicidad. Numerosas investigaciones demuestran que cuando la gente tiene poder sobre sus actos, su salud y su moral mejoran.
Un ejemplo lo proporciona una psicóioga de la Universidad de Yale, quien alentó a los pacientes de un asilo a elegir su medio ambiente y a influir en las políticas del mismo. Gracias a esta iniciativa, el 93 por ciento de los ancianos se hizo más alerta, activo y feliz.
La gente feliz está llena de esperanzas y tiene un espíritu positivo que se impone a los altibajos de la vida. Cuando los optimistas sufren alguna enfermedad, aunque no son propensos a perder la salud, a menudo se recuperan más pronto y con mayor fuerza que los pesimistas.
Cómo ser más extrovertido y mostrarse feliz
Todo indica que el ser humano dichoso es el que tiende a ser más extrovertido. Por ejemplo, un estudio determinó los estudiantes más comunicativos tenían mayores probabilidades que los introvertidos de estar casados, desempeñarse en buenos empleos y amigos íntimos, detalles que caracterizan a la gente feliz.
Mírese ante el espejo y dispare su sonrisa una y otra vez. Los expertos dicen que éstas actitudes pueden, a través de la práctica, incorporarse a su personalidad. No se debe permanecer sentado aguardando que la felicidad se apropie de uno, sino que es más conveniente comenzar actuando esa alegría.
Al principio puede resultar un poco falso, una persona tímida no se transformará en alguien bullicioso en treinta días, pero eventualmente los sentimientos de ridiculez desaparecen.
Cómo hacer para ser más feliz (consejos)
No es imprescindible tener una vida a todo lujo para poder saborear la felicidad, ya que alcanzarla no depende tanto de obtener lo que uno desea como desear lo que uno tiene. Siguiendo los diez consejos que se proponen en esta nota sus perspectivas sobre la vida mejorarán notablemente.
Más allá de las diferencias culturales, económicas y sociales que existen en las diferentes regiones del planeta, todos los actos que el ser humano realiza durante su permanencia en este mundo tienen un objetivo en común, por lo general insatisfecho: la búsqueda de la felicidad.
La dificultad de experimentar este estado de ánimo tan particular, que podría definirse como un sentimiento constante de que la vida en general tiene significado y es placentera, constituye posiblemente la máxima de las frustraciones que enfrenta la sociedad actual, circunstancia que empuja en muchas oportunidades a la depresión y la angustia.
No es imprescindible comprar autos importados, mansiones elegantes o pasar unas vacaciones a todo lujo para poder probar el sabor de la felicidad. Está demostrado que la riqueza material no motiva, al menos por sí sola, una sensación de complacencia por la vida propia y de los semejantes sino que, por el contrario, genera una situación nada saludable de competencia y rivalidad. Leer mas..
Distraerse y divertirse para ser feliz

Todas aquellas personas que han vivido fecunda y positivamente durante largos períodos de tiempo, respetaban sus necesidades superiores de autorrenovación, restauración y refresco espiritual que nacen de la diversión. Winston Churchill, por ejemplo, encontraba en la pintura la manera perfecta de volver la espalda a los problemas del mundo, al menos por un rato.
Al genial cineasta Woody Allen, en cambio, le resulta más atractivo tocar el clarinete en un club de la ciudad de Nueva York que asistir a la ceremonia de entrega de los premios Oscar, pese a estar frecuentemente nominado.
Cualquiera sea la forma de distracción que usted elija, es esencial que satisfaga su necesidad biológica de distraerse y sentirse feliz. Si cree que puede prescindir de ella, sobre todo si es un adicto al trabajo, tarde o temprano pagará el precio de su excesiva responsabilidad con síntomas de malestar físico y depresión.
Al niño que hay encerrado en usted, más allá de la edad que tenga, le encanta reír y estar con personas capaces de disfrutar de la risa. Todos buscamos de un modo espontáneo la gracia porque es la cura más natural y efectiva para erradicar la angustia, la inercia y el pánico. Leer mas..


