Trastornos por falta de calcio

Cuando el nivel de calcio en la sangre es inferior a 90 mg/l surgen diversos trastornos. Desde el punto de vista óseo hay riesgo de raquitismo, retraso en el crecimiento de los niños y osteoporosis o fragilidad de los huesos en adultos y ancianos.
En el campo neuromuscular se producen sensaciones anormales, como hormigueos, entumecimientos, alteraciones en el cabello y las uñas, reumatismo, palpitaciones cardíacas y calambres, mientras que en el aspecto nervioso aparecen varios inconvenientes, resumidos por lo general en angustia, agresividad, insomnio, dolores de cabeza y depresión.
Las deficiencias que conducen a esta serie de dificultades físicas se deben, principalmente, a una carencia del mineral en la dieta alimentaria habitual, pero también pueden producirse como consecuencia de ciertas alteraciones orgánicas.
El estrés, la ausencia de magnesio, una insuficiencia renal y sobre todo la carencia de vitamina D son circunstancias que motivan la manifestación de los problemas mencionados. La vitamina D favorece la absorción del calcio por el intestino delgado y además desempeña un papel esencial en el mecanismo de mineralización del sistema óseo. Leer mas..
Dosis necesaria de calcio, cuánto necesitamos

Determinar cuánto calcio necesita el ser humano tiene mucho que ver con la edad, el tipo de alimentación, el grado de exposición al sol y la cantidad de fósforo en la ración alimentaria, pero las necesidades mínimas diarias son, según un promedio, de 400 a 500 miligramos en adultos y niños menores de diez años y de 600 a 700 en los adolescentes.
Cuando una mujer está embarazada o atraviesa el período de lactancia, las demandas de su organismo implican un consumo que oscila entre los 1.000 y 1.200 miligramos por día de calcio, ya que de otro modo corre el riesgo de sufrir una desmineralización y ablandamiento del sistema óseo.
Una ración alimentaria normal incluye cerca de 500 miligramos, de los que un 80 por ciento procede de los productos lácteos, pero si estos valores no son satisfechos por las comidas cotidianas debe recurrirse al aporte de suplementos según la indicación médica.
El peligro de la hipercalcemia, o exceso de calcio

Una sobredosis de vitamina D, aunque rara vez ocurre, puede ser peligrosa y elevar el índice de calcio en la sangre hasta los 105 mg/l, por lo que debe evitarse cualquier exceso de este mineral.
Los síntomas más comunes que esta intoxicación produce son los siguientes:
- En los ríñones
El primer signo visible es la urgencia de orinar y una acrecentada necesidad de beber. Por estas situaciones aumenta la eliminación de potasio, la orina se vuelve ácida y la calcificación de las células renales puede conducir a una insuficiencia.
- En el aparato digestivo
Repentinamente se pierde el apetito y aparecen náuseas, vómitos y estreñimiento.
- En el sistema nervioso
Se manifiestan signos de fatiga psíquica y física, debilidad muscular y somnolencia. Leer mas..
Cuales son los beneficios del calcio

- Contribuye a la formación de los huesos y los dientes
- Colabora en la coagulación de la sangre
- Interviene como regulador del sistema nervioso
- Alivia los dolores musculares y menstruales
- Metaboliza el hierro del cuerpo
- Ayuda a conciliar el sueño. Con el triptófano, un aminoácido, le da a la leche sus cualidades soporíferas.
- Participa de la permeabilidad de la membrana celular, como activador de numerosos sistemas enzimáticos.
- Contribuye en la contracción del corazón, en compañía del magnesio, asegurando su buen funcionamiento.
Para que todas estas funciones se desarrollen con normalidad, la proporción del calcio debe mantener una relación de dos partes a una con el fósforo y el magnesio, otros dos minerales fundamentales para el organismo.
Fuentes de calcio

Las fuentes de calcio, más allá de los productos lácteos, son muy variadas. El agua de mesa proveniente de ríos, pozos y manantiales lo contiene en pequeñas cantidades, dependiendo de su grado de acidez que es la que disolverá más o menos mineral de las rocas por donde fluye.
Es posible ingerir hasta 250 miligramos diarios por medio del agua. Por ser el suelo un gran yacimiento natural de calcio, todos sus frutos entrañan útiles dosis y los animales herbívoros lo concentran de sus dietas vegetales en la leche, de ahí que ésta constituya la procedencia más rica de este mineral.
En el régimen medio del mundo occidental, la leche, el queso y el yogur proporcionan el 56 por ciento de la ingesta de calcio, un 25 por ciento procede de los cereales (la harina de soja es la que más lo provee al organismo) y un 7 por ciento de las verduras, entre ellas las espinacas, los porotos, el puerro, las chauchas, los alcauciles y el repollo.
Algunos frutos secos, como las almendras, las avellanas y las castañas, la mayoría de los pescados, especialmente las sardinas en aceite, y los huevos de gallina suministran valiosas proporciones de calcio. Hay que tener en cuenta que el exceso de azúcar industrial y la cocción de alimentos con sal lo anulan, al igual que la cafeína.
Azúcar: ladrón de calcio
El azúcar es un hidrato de carbono y apenas posee proteínas, grasas y elementos minerales. Ni siquiera contiene vitamina Bl, que es necesaria para el metabolismo de los hidratos de carbono. La escasa cantidad de nutrientes que posee ha hecho que se denomine alimentos de caloría vacia a los integrantes de este grupo. Cien gramos de azúcar, en cualquiera de sus formas, proporcionan 384 kilocalorías.
El azúcar tiene escaso valor nutricional, especialmente para las personas que llevan una vida sedentaria. Se puede eliminar de la dieta sin riesgo alguno y bajo ningún concepto el azúcar debe ocupar el lugar de alimentos más nutritivos. Sin embargo, esto puede ocurrir con frecuencia debido al atractivo que produce su dulce sabor. Además, el azúcar es peligroso para los dientes ya que da origen a las caries y se ha descubierto que, junto a otros factores dietéticos, figura entre las causas importantes de las enfermedades cardíacas.
El azúcar que llega al consumidor es un alimento totalmente muerto, ya que el proceso de elaboración pierde vitaminas y sales minerales que por naturaleza están contenidas en el jugo de la caña de azúcar en su justo equilibrio. El azúcar refinada (sacarosa pura) al ser desequilibrada, cuando ingresa en el torrente sanguíneo busca asociarse a aquellas sales y minerales que le fueron sustraídas por la mano del hombre. Leer mas..


