• Cabello seco
Emplear un champú rico en elementos nutritivos, reestructurantes y revitalizantes. Es importante además acompañar con baños de nutrición, que pueden ser con o sin enjuague. Por otra parte, conviene evitar las coloraciones, las permanentes y los productos a base de amoníaco.
• Cabello graso
Emplear agentes reguladores de la grasitud y productos absorbentes. Una vez por semana, usar una máscara capilar a base de arcilla.
Las personas que tienen el pelo graso deben desistir de los productos conocidos como “dos en uno” y, naturalmente, de todo champú con sustancias agresivas. También se aconseja evitar los cepillados y lavados muy enérgicos.
• Cabello fino
Emplear un champú que de volumen, alternándolo con uno de uso frecuente que tenga sustancias fortificadoras. Lavarlo con aaua tibia (alrededor de 35º C) y finalmente con agua fría, para evitar la caída del cabello. Se considera eficaz también el empleo de mascarillas de alta nutrición que aseguren la ligereza y el volumen, optimizando desenredo y brillo.
En estos casos, aunque se aplica a la generalidad, es conveniente no usar nunca agua caliente en el lavado, y evitar el uso de un champú agresivo, dado que se trata de cabellos muy frágiles.
Luego de un cambio…
Es indudable que las innovaciones en el pelo, tanto de color como de forma, causan muchas satisfacciones. El problema aparece cuando, luego de una modificación, no se lo cuida adecuadamente.
El secreto está en darle al pelo lo que necesita. A, continuación, algunos consejos.
• Cabellos permanentados y coloreados
Tanto una permanente como una tintura debilitan los cabellos. Para recuperar la solidez y resistencia de los mismos es necesario el empleo de un champú reconstructor.
Muchos fabricantes de productos para el pelo han desarrollado tratamientos especiales con y sin enjuague, que contienen compuestos revitalizantes y nutritivos que logran devolverle al cabello su calidad y brillo.
• Cabellos planchados
En el caso de usar una “planchita” para alisarlo, se recomienda emplear un producto que le devuelva el vigor y el brillo que tenían previo al planchado. Para ello basta con utilizar un champú nutritivo o bien un baño de crema. Si se desea una acción más eficaz se puede emplear, por ejemplo, un champú reconstructor del tipo del recomendado para cabellos permanentados, que le brindará al cabello no sólo un aspecto más sano sino que además facilitará el desenredo dándole suavidad y docilidad.
