Se denomina otitis a la inflamación del oído externo, medio o interno originada por una infección. Puede presentarse como consecuencia de una enfermedad infecciosa (gripe, sarampión), o de infecciones locales tales como amigdalitis, rinitis e incluso una caries infectada.
Los síntomas de la otitis son: dolores fuertes de oído y supuración que, de no ser tratados, pueden derivar en dolores de cabeza, fiebre y ruidos o zumbidos en los oídos.
Tratamiento para la otitis
El especialista debe indicar la manera de drenar el abceso. Igualmente se aconseja seguir una alimentación atóxica que libere al intestino de residuos, con abundancia de verduras y frutas y la ingestión de un vaso de limonada antes de cada comida. Son convenientes también las compresas calientes en los oídos, las cataplasmas de linaza y la aplicación de unas gotitas de alcohol boricado.
