En la actualidad, la meditación está siendo adoptada por expertos en salud de primera línea como un arma fundamental para promover el bienestar general y mejorar el estado físico. Desde mediados de la década del setenta, los científicos se han preocupado por destacar los beneficios físicos de la meditación. Más de 2.000 estudios documentan que una práctica constante de la concentración de la mente puede reducir significativamente el nivel de estrés, como así también bajar la presión arterial y las frecuencias cardíaca y respiratoria.
Los qué meditan regularmente corren menos riesgos de enfermarse o de ser hospitalizados y son, biológicamente, varios años más jóvenes que las personas de su misma edad que no recurren a esta práctica. Deportistas profesionales de máximo nivel se cuentan entre los que dan testimonio de las grandes mejoras que produce la meditación, en su rendimiento.
Una gran cantidad de estudios recientes respalda sus afirmaciones: la meditación mejora visiblemente el rendimiento en velocidad, agilidad y resistencia, tanto de los profesionales como de los que practican un deporte sólo por placer. Cuando los deportistas profesionales aplican la meditación a su actividad, eliminan la ansiedad y el estrés que, por lo general, inhiben el rendimiento de los deportistas de primer nivel.
De esa manera, pueden estar dinámicamente activos sin necesidad de perder la serenidad. Y hasta los que llevan una vida sedentaria pueden obtener algo de estas técnicas. Existe una gran cantidad de gente que no realiza ejercicio físico porque considera que esta actividad es estresante, aburrida y desagradable.
Para que el ejercicio sea placentero, y para poder mantener una práctica regular, hay que eliminar el estrés. Esto se logra respirando correctamente y utilizando técnicas de relajación para reducir el esfuerzo y, de esa forma, llegar a sentirse más a gusto.
