La próxima vez que desee abrir una bolsa de papas fritas con los dientes o usarlos para destapar un frasco de vitaminas, considere lo siguiente: los dientes están hechos para masticar alimentos y ayudarnos a hablar: úselos como destapadores o como tijeras y se arrepentirá. Los hábitos como masticar hielo pueden romper los dientes, y morderse las uñas o masticar la punta del lápiz puede cortar sus encías y dejarlas vulnerables a infecciones y piorrea.
A continuación mencionamos los hábitos más perniciosos:
• Cortar el hilo de pescar o de coser.
• Sacar broches de los papeles.
• Masticar escarbadientes.
• Aflojar nudos.
• Abrir tapas de frascos de remedios o del tubo del dentífrico.
• Sacar tapas de botellas de gaseosas.
• Separar horquillas, hebillas o broches para el pelo.
• Romper nueces.
Los dientes están hechos de minerales duros con una pulpa viva en el centro, no son de acero inoxidable.
En el caso de que se lesione un diente, es esencial realizar una visita al odontólogo. El profesional no sólo deberá revisar el diente lesionado sino toda la boca, porque puede ser que otra pieza dentaria haya sido dañada también. Esta verificación es fundamental, pues el paciente puede tener la sensación en un diente pero, en realidad, padecer una lesión más importante.
