
- Combaten el aumento del colesterol y la formación de coágulos tras una comida rica en grasos. Aumenta el colesterol “bueno” y disminuye el colesterol total.
- Contribuyen a combatir enfermedades infecciosas como el resfrío, la bronquitis y los infecciones gástricas.
- Previenen el asma y los espasmos bronquiales.
- Favorecen la resistencia al cáncer.
