
El régimen alimentario de las cuatro comidas diarias parece no ser suficiente para que el organismo obtenga los nutrientes necesarios para mantenerse en funcionamiento.
Recientes investigaciones confirmaron que la principal causa de la fatiga es la distancia excesiva entre las comidas. Quienes experimentan cansancio antes del almuerzo o de la cena, presentan un claro indicio de que la distancia entre las comidas está mermando las reservas energéticas del organismo.
Las personas que toman pequeñas colaciones entre las comidas principales tienen menos posibilidades de fatigarse o de estar más nerviosos, pueden pensar con más lucidez y trabajar con mayor eficacia.
Estas colaciones pueden consistir en frutas frescas o secas, jugos, yogur y pan integral. El desayuno debe ser la comida más abundante del día, y el resto de las colaciones deben reducirse progresivamente, hasta llegar a una cena liviana que no interfiera con el buen descanso.
