
Es difícil cuantificar la producción de sudor; sin embargo, existen algunos estudios al respecto, y todos ellos coinciden en afirmar que la pérdida de líquidos por este mecanismo es muy variable. En los esfuerzos de larga duración, como es el caso de una carrera de maratón, se pueden llegar a perder más de tres litros.
La pérdida de líquidos a través del sudor, no obstante, no depende sólo de los kilómetros recorridos o de la Intensidad del esfuerzo. También es importante la temperatura y la humedad. Cuando estos dos factores están extremadamente elevados, se puede llegar a la temida deshidratación. La deshidratación se manifiesta por cuatro síntomas básicos: calambres, fatiga, aumento de la frecuencia cardíaca y de la temperatura corporal.
La sensación de sed es la señal que nos envía el organismo para que repongamos el líquido perdido. Sin embargo, los deportistas de resistencia han de saber ya que en la mayoría de los casos esta señal se origina más tarde de lo que sería deseable. En el caso antes comentado de la corredora suiza, su estado físico se encontraba ya tan deteriorado que, aunque bebiera agua con sales en las últimas fases de la prueba, no podría solucionar de forma instantánea su avanzado estado de deshidratación.
El mensaje es claro: resulta necesario beber cuando se hace deporte antes de que sea demasiado tarde. Y no hay que olvidar que en esfuerzos de larga duración se deben reponer líquidos cada 20 minutos. Aunque no se tenga sed.
