El peligro de la hipercalcemia, o exceso de calcio

Una sobredosis de vitamina D, aunque rara vez ocurre, puede ser peligrosa y elevar el índice de calcio en la sangre hasta los 105 mg/l, por lo que debe evitarse cualquier exceso de este mineral.
Los síntomas más comunes que esta intoxicación produce son los siguientes:
- En los ríñones
El primer signo visible es la urgencia de orinar y una acrecentada necesidad de beber. Por estas situaciones aumenta la eliminación de potasio, la orina se vuelve ácida y la calcificación de las células renales puede conducir a una insuficiencia.
- En el aparato digestivo
Repentinamente se pierde el apetito y aparecen náuseas, vómitos y estreñimiento.
- En el sistema nervioso
Se manifiestan signos de fatiga psíquica y física, debilidad muscular y somnolencia.- En el sistema cardiaco
Se presentan señales de taquicardia, es decir una aceleración anormal de los latidos del corazón.
Para solucionar estos problemas, lo primordial es consultar al médico para seguir un régimen pobre en calcio. Se deben suprimir los alimentos ricos en este mineral, consumir muchas frutas y verduras, salvo aquellas que lo contengan, y remplazar el agua que se bebe normalmente por alguna débilmente calcificada.
Pero, como siempre, el mejor remedio para no padecer los trastornos que ocasiona la insuficiencia o la superabundancia de calcio en el organismo es la prevención.
Una dieta balanceada, que incluya leche y sus derivados, pescado, algunas legumbres y cereales evitará sufrir males posteriores. O, como hacían nuestros abuelos, ingerir una cucharadita diaria de cáscara de huevo molida. La técnica es lo de menos cuando nuestra salud está en juego.


