Tome el control de su destino, crea
Un gran porcentaje de la gente que domina su vida y se siente satisfecha consigo misma tiene un positivo sentimiento de felicidad. Numerosas investigaciones demuestran que cuando la gente tiene poder sobre sus actos, su salud y su moral mejoran.
Un ejemplo lo proporciona una psicóioga de la Universidad de Yale, quien alentó a los pacientes de un asilo a elegir su medio ambiente y a influir en las políticas del mismo. Gracias a esta iniciativa, el 93 por ciento de los ancianos se hizo más alerta, activo y feliz.
La gente feliz está llena de esperanzas y tiene un espíritu positivo que se impone a los altibajos de la vida. Cuando los optimistas sufren alguna enfermedad, aunque no son propensos a perder la salud, a menudo se recuperan más pronto y con mayor fuerza que los pesimistas.


