Ejercicios para embarazadas y sus beneficios

Se aconseja que la mujer embarazada continúe con las mismas clases de gimnasia una vez terminado el parto porque se considera que a éste no se lo debe tomar como un fin sino como el puente de un proceso muy largo que comienza antes de tener el bebé y finaliza mucho después.
Los ejercicios se basan en los centros energéticos del yoga y en cada clase de una hora se trabaja un centro distinto: las piernas, pies y glúteos: la cadera; el pecho y el sistema cardíaco; la cara, el cuello y hombros; la zona del entrecejo y la coronilla. A través de los ejercicios basados en los 7 centros energéticos se corrigen las malas posturas, se practica el pujo, la respiración, la relajación y todos los aspectos que intervienen de una u otra manera en el embarazo, durante el parto y el posparto.
Por lo general la mujer embarazada se acerca a las clases para mantener su físico, es decir, por una cuestión puramente estética. Es muy normal que las mamas acudan porque no quieren tener un excesivo sobrepeso después del parto. Esta gimnasia les posibilita mantener una buena circulación para evitar las várices y edemas, corregir las posturas incorrectas, favorecer un buen estado de energía y vitalidad, bajar el nivel de ansiedad y las ganas de saciarse con la comida, aliviar los típicos dolores en la zona lumbar provocados por el peso de la panza y la descompensación que se produce por su peso.
Ademas, con los ejercicios antiestrés se logra relajar todas las zonas que se tensionan con mucha facilidad como el cuello y las cervicales.


