ADN usado en cosmetología y ceramidas

El ADN (ácido desoxirribonucleico) está situado en el corazón del núcleo celular y es el constituyente de base de la materia viviente. Esta molécula porta el patrimonio genético de cada individuo y ejerce su control sobre todos los mecanismos de la célula.
El ADN utilizado en cosmetología se extrae de las plantas o del pescado pero aclaremos que no puede, en ningún caso, sustituir al ADN de nuestras células. Sin embargo posee, al igual que el ácido hialurónico, un fuerte poder de retención del agua, lo que le confiere una propiedad antideshidratante bastante eficaz.
Las ceramidas están constituidas por cuerpos grasos (lípidos) que forman una especie de dique, que retiene el agua entre las células de la capa córnea. Cuando la piel sufre agresiones (viento, sol) las ceramidas se alteran, abriendo brechas microscópicas que provocan la evaporación del agua.
Las cremas de cuidados que contienen ceramidas, sintetizadas químicamente, permiten llenar estas brechas y devuelven a la barrera epidérmica su firmeza.


