¿Por qué tenemos hongos?

Que una persona tenga hongos o no depende de varios factores. Existen características orgánicas (transpiración, la acidez o alcalinidad de la piel) que, sumadas a otras variables (comida, vestido) pueden determinar el grado de posibilidad de contagio y formación de procesos micóticos.
No es lo mismo un individuo que trabaja descalzo en un campo, que una persona que trabaja en un taxi ocho horas por día y debe exponer sus pies al calor durante tanto tiempo. Obviamente, el segundo es más propenso que el primero a tener hongos en los pies.
Los diabéticos, tienen una altísima predisposición a padecer hongos porque las características de estos individuos cambian notablemente, lo que facilita la incubación del hongo en la piel. Cuando una persona es muy rebelde para curar sus hongos, debe hacerse un análisis de glucemia para confirmar si es diabético o no.
Uno de los factores que más potencia a los hongos es el calor. Por ello deben tomarse medidas extremas durante el verano. Utilizar la vestimenta adecuada que deje respirar bien a la piel es un consejo que servirá para alejar los hongos, al menos durante un tiempo.


