Azúcar: ladrón de calcio
El azúcar es un hidrato de carbono y apenas posee proteínas, grasas y elementos minerales. Ni siquiera contiene vitamina Bl, que es necesaria para el metabolismo de los hidratos de carbono. La escasa cantidad de nutrientes que posee ha hecho que se denomine alimentos de caloría vacia a los integrantes de este grupo. Cien gramos de azúcar, en cualquiera de sus formas, proporcionan 384 kilocalorías.
El azúcar tiene escaso valor nutricional, especialmente para las personas que llevan una vida sedentaria. Se puede eliminar de la dieta sin riesgo alguno y bajo ningún concepto el azúcar debe ocupar el lugar de alimentos más nutritivos. Sin embargo, esto puede ocurrir con frecuencia debido al atractivo que produce su dulce sabor. Además, el azúcar es peligroso para los dientes ya que da origen a las caries y se ha descubierto que, junto a otros factores dietéticos, figura entre las causas importantes de las enfermedades cardíacas.
El azúcar que llega al consumidor es un alimento totalmente muerto, ya que el proceso de elaboración pierde vitaminas y sales minerales que por naturaleza están contenidas en el jugo de la caña de azúcar en su justo equilibrio. El azúcar refinada (sacarosa pura) al ser desequilibrada, cuando ingresa en el torrente sanguíneo busca asociarse a aquellas sales y minerales que le fueron sustraídas por la mano del hombre. Sobre todo, se asocia al calcio, formando una sal que no puede ser absorbida por el organismo, por lo cual es eliminada naturalemente, lo que tiene como consecuencia la pérdida de calcio.
A partir de este hecho se suele denominar al azúcar el ladrón de calcio ya que recurre a nuestros órganos más preciosos para sacárselo: dientes y huesos. Esto lleva a una desmineralización del organismo. Teniendo en cuenta todas estas desvéntajas los médicos comenzaron a recomendar menor consumo de azúcar reemplazándolo por otras sustancias. Hay quienes se inclinan por la miel (importante agente fijador de calcio y fósforo) y otros optaron por los edulcorantes que además aseguran un menor aporte de calorías.


