Qué es el jugo gástrico

Las reacciones químicas que producen la degradación de las moléculas de alimentos y la formación de sustancias más simples, que pueden ser absorbidas a través de la pared intestinal, están reguladas por enzimas. Estas son específicas: cada una de ellas puede catalizar únicamente una reacción determinada.
Así, por ejemplo, una enzima que degrada proteínas, no actúa sobre una molécula de grasa. Los nombres de la mayoría de las enzimas son una combinación del sufijo asa con el nombre de la sustancia en la que actúan. Así, por ejemplo, lipasa quiere decir enzima que actúa sobre las grasas (lípidos).
Cuando los alimentos llegan al estómago, las proteínas son atacadas por determinadas enzimas, contenidas en el jugo gástrico: las pepsinas. La digestión de este tipo de nutrientes en el estómago es sólo preparatoria, ya que la enzima principal para la digestión de este tipo de alimentos es la tripsina pancreática, que se vierte en el intestino delgado procedente del páncreas.
Como la pepsina es activa sólo en un medio ácido, las células de las glándulas gástricas segregan ácido clorhídrico. La acidez favorece también la absorción posterior del hierro en el intestino delgado, al facilitar la formación de complejos entre el hierro y otras sustancias que facilitan su absorción. La acidez de la secreción gástrica también es importante porque destruye la mayoría de las bacterias presentes en los alimentos. Los adultos y niños con baja acidez en su jugo gástrico están más predispuestos a las infecciones intestinales.El jugo gástrico también contiene una enzima llamada fermento del cuajo, que actúa sobre una proteína específica de la leche cuajándola. Esto es necesario para mantenerla en el estómago el tiempo adecuado para que la pepsina actúe sobre ella, ya que si la leche permaneciera líquida pasaría por el estómago tan rápidamente como el agua.
La mucosa gástrica también segrega una proteína llamada factor intrínseco, que es esencial para la absorción de vitamina B12. Cuando no hay factor intrínseco, no se absorbe esta vitamina y entonces se da lugar a una forma grave de anemia, llamada anemia perniciosa. El epitelio gástrico también produce mucus, que cumple con un importante papel de autoprotección: de esta manera evita el ataque directo del ácido clorhídrico sobre su superficie.
Cuando estas defensas fallan, la pared estomacal es digerida por la acción de la pepsina y el ácido, dando lugar a la úlcera.


