Alimentos amarillo-anaranjados y verdes

Zanahorias, batatas, damascos, melón, papaya y mango, todos contienen betacaroteno, un tipo específico de carotenoide. Un precursor de la vitamina A, los carotenoides son antioxidantes y previenen el cáncer. Existen cientos de carotenoides dietarios que potencialmente favorecen la salud.
La clorofila, la fuente del color verde de las verduras, liga las sustancias químicas que provocan cáncer en intestinos y previene que sean absorbidas por el cuerpo. Incluso algunos atributos de las frutas y verduras verdes no tienen nada que ver con su color: las hojas verdes del col, remolacha, espinaca y nabo son ricas en carotenoides; el bróccoli, los pimientos verdes y el kiwi son todas fuentes importantes de vitamina C y las hierbas verdes como la albahaca, menta y perejil contienen antioxidantes llamados monoterpenos. Algunas de estas sustancias químicas presentes en las hojas de té verde han demostrado que son capaces de disminuir el colesterol y triglicéridos, principales amenazas del corazón.
La catequina del té verde también ha sido ligada a un menor riesgo de cáncer de estómago e intestino en animales. El repollo, los repollitos de Bruselas, el col, y el bróccoli son todos abundantes en Índoles sustancia que reduce el riesgo de cáncer de mamas por estrógenos inactivos. Los índoles también estimulan enzimas que eliminan carcinógenos.


