La importancia de la prevención de lesiones y dolores

Cuando se producen lesiones por caminar, todo comienza en pequeña escala, pero no siempre termina así.
Una mujer que practicaba caminatas, y que ignoró una lesión menor en el dedo gordo. En lugar de descansar hasta que se hubiese curado la lesión, trató de caminar a través del dolor. Inconscientemente, compensaba evitando cargar el peso sobre el dedo lastimado y desplazándolo hacia otra parte del pie, que no pudo soportar el esfuerzo adicional. Con el tiempo se desarrolló un neuroma o nervio pinzado, que incluso requirió una cirugía.
Para evitar que pequeños problemas crezcan de esa manera, es fundamental prestar atención a los signos de advertencia precoz de su cuerpo. Y el primer signo de perturbación es, habitualmente, el dolor, que no es normal.
Atención a los dolores leves!
La clave para evitar que las lesiones pequeñas se conviertan en problemas mayores, consiste en prestar atención hasta a los más leves dolores. Gran cantidad da lesiones son realmente sutiles. No se las siente hasta que se hace ejercicio. O bien rozan un poquito la lesión durante el día o al día siguiente, al punto de que no se está realmente seguro acerca de si el dolor proviene de la caminata o de alguna otra cosa.
En este sentido, es preciso diferenciar entre alguna molestia ocasional y un dolor persistente. Una pequeña fatiga muscular, una leve presión en una coyuntura o en un nervio, o una inflamación, no siempre es sinónimo de lesión. Para determinarla, se debe detectar la molestia durante un tiempo prudencial.


