
Ya que usted no puede cambiar sus pies para adecuarlos al calzado, tendrá que elegir un calzado que se adapte a sus pies. Para elegir el calzado deportivo acorde con sus pies y con sus actividades, debe tener en cuenta tres puntos específicos que no puede pasar por alto:
El acolchado: cada vez que usted da un paso, su pie golpea el piso y se produce una vibración en sus plantas, que asciende hacia el resto del cuerpo. Con sólo correr un kilómetro, el pie recibe alrededor de setecientos golpes. Lo que una buena zapatilla debe lograr es reducir ese impacto, y para conseguirlo, es imprescindible que el calzado tenga un buen acolchado.
Usted puede sentirse confiado de haber hallado una amortiguación adecuada para la marcha deportiva si escoge un calzado disertado para caminar, correr, jugar al tenis o practicar cross-training. El acolchado es tan importante que se recomienda agregar una plantilla de absorción de choques en el calzado para caminar a medida que se envejece.A medida que envejecemos, todos nosotros perdemos parte del acolchado sebáceo natural del pie, que se encuentra debajo de los huesos del talón de Aquiles. Algunos de esos acolchados artificiales compensan esta pérdida. Las plantillas acolchadas para el calzado pueden adquirirse en las casas de deportes, así como en algunas farmacias. La trascendencia del acolchado es tal, que numerosas empresas de calzado deportivo adjuntan a cada par de zapatillas una de estas almohadillas.
Soporte: busque un calzado de talón rígido, que no se doble al presionarlo. Luego apriete la capellada en varios sitios, desde la puntera hasta el alón. Si es demasiado blanda, no mantendrá sus pies en su sitio. Pero asegúrese de que la suela se doble con facilidad en la articulación del pie.
