
Una alimentación donde escasean los nutrientes naturales provoca malestar general, desgano y por lo tanto pérdida del interés sexual. Muchas personas al llegar a cierta edad dejan de prestarle atención a la dieta porque piensan que ya no necesitan tanta comida como antes.
También en muchos casos tienden a descuidar la figura porque consideran que la cuestión estética es una preocupación frivola de la juventud. Este error los lleva a conformarse con unas tostaditas y un té mirando la televisión, sobre todo en el caso de las personas que viven solas o no tienen hijos que alimentar. Un error fácil de subsanar!
