La inferioridad y el narcisismo

Uno de los factores que muchas veces se encuentra detrás del sentimiento de inferioridad es el narcisismo, un exagerado amor por sí mismo. Es el caso de las personas que se exigen ser tan bellas, que se niegan a aceptar algún rasgo de su cuerpo que pueda atentar contra su hermosura. Una nariz grande, un vientre prominente, un lunar demasiado notable en el mentón alcanzan para arruinarles la vida.
Eso ocurre porque tiene una imagen interna muy exacerbada de sí misma. Cuando uno se cree tan bello y se mira al espejo, se pone a llorar porque se siente inferior.
Para saber realmente cómo es uno hay que saber pesarse. Las personas acomplejadas no se pesan en la balanza adecuada, y hacen valoraciones tan desmesuradas acerca de las cualidades que poseen que luego chocan con la realidad, y no pueden evitar sentirse disminuidos.Una persona muy engolada de sí misma que se cree fascinante, va a estar frecuentemente deprimida si no recibe la adulación permanente de los demás, continúa explicando el doctor. Pero esta distorsión de la propia imagen no sólo se refiere a los rasgos físicos.
También hay un desajuste en cuanto a la idea de las propias capacidades. E incluso suelen tener expectativas tan grandes de la vida que rara o ninguna vez pueden cumplir. En los vínculos afectivos pasa lo mismo. A muchas personas les cuesta hallar a la persona adecuada porque siempre están a la espera de alguien mejor.


