La gimnasia pasiva

Para practicar este tipo de disciplina sólo se necesita tener un poco de tiempo y paciencia. Para realizar gimnasia pasiva sólo necesita acostarse en una camilla que automáticamente hace movimientos suaves y relajantes que elongan y tonifican las zonas del cuerpo que se necesiten.
Cada camilla produce un efecto especial y, de esta manera, todo problema corporal encuentra un tratamiento específico. El secreto de los excelentes resultados que se obtienen mediante este sistema reside en la combinación ideal de ejercicios isotónicos (el músculo trabaja por el simple movimiento que realiza) e isométricos (oponiendo resistencia al movimiento aplicado, lo que refuerza la eficacia del ejercicio).
Además, los ondulantes movimientos producen sobre el cuerpo desde un masaje suave, hasta uno profundo, dependiendo del programa y las necesidades de cada persona.
Esta técnica basada en el principio de la digitopresión funciona por medio de un sistema de rodillos que, accionan a lo largo de todo el cuerpo o en un área específica, proporcionando una presión parecida a la de los dedos más capacitados.
Algunas de las ventajas de la gimnasia pasiva:
- Aumenta la energía física.
- Elimina la fatiga.
- Mejora la circulación.
- Relaja los músculos contracturados.
- Ayuda a mantener en forma al cuerpo.
- Reduce el estrés.
- Disminuye las tensiones en la columna vertebral, aliviando dolores, cansancio, fatiga, etcétera.


