¿Todas las grasas son malas?

Mayo 16, 2008 · Filed Under Nutrientes 
ventajas y desventajas de las grasas, mujeres gordas y el embarazo

No, no todas las grasas son nefastas. Existen algunas grasas que contribuyen al buen funcionamiento de nuestro organismo (que las aportan principalmente los ácidos grasos omega 3, presentes en el pescado) y otras que son necesarias en ciertos casos especiales: la lactancia. Hace tiempo a las mujeres embarazadas se les decía que debían comer por dos.

Era normal que ellas engordaran 20 a 25 kilos en el transcurso de todo su embarazo. Luego se demostró que a excepción de las infecciones las mujeres con mucho sobrepeso eran las que tenían mayores complicaciones en el parto. Por lo tanto, la nueva tendencia de la obstetricia y la ginecología fue restringir mucho la alimentación de la embarazada de manera que acumulara la menor cantidad de grasa posible y su peso postparto fuera cercano al peso inicial.

Cuando parecía que todo estaba bajo control surgió otro problema: la lactancia. Tanto cuidado se puso en que la madre no engordara demasiado que después no podía dar el pecho al bebé o le era posible sólo durante un período muy corto, lo que no alcanzaba a cubrir necesidades muy importantes del bebé.
Antes se admitía un aumento de 12 a 14 kilos en todo el embarazo. Ahora la propuesta es que se consuman calorías suficientes para sintetizar 4 kilos de grasa extra que serían la fuente de energía interna para que una mujer pueda dar bien el pecho a su bebe. Se aconseja que todos esos kilos sean acumuladas durante el embarazo: un total de 36.000 calorías de más que hay que dar por encima de los requerimientos de la embarazada. La mujer deberá aumentar entonces 14 a 16 kilos, de manera que luego del nacimiento pueda contar con una reserva de 4 kilos de grasa para el amamantamiento.